Las cañas de 10 Pies

///Las cañas de 10 Pies

Las cañas de 10 Pies

Hace unos años un amigo mío, gran montador de cañas de mosca de grafito me comentaba que pescar a mosca con caña de 10 pies era la antítesis de la pesca a mosca. Yo que soy reacio a adquirir nuevas cañas de longitudes diferentes a las que estoy acostumbrado, le di toda la razón. Pero con el paso del tiempo decidí adquirir una caña de 10 pies lo más económica posible para probar la pesca de la trucha con ella. Compré una línea 5 de diez pies y pesqué solamente los grandes ríos donde usualmente pesco y donde no utilizaba otra cosa que mis adoradas cañas de 9 y 8 pies en la misma numeración de línea.

Carles Vivé. 06/05/2015

Las cañas de diez pies

El cambio fue en cierto modo sorprendente. La caña larga de tres metros y pico lanzaba más línea con menos esfuerzo, sin embargo perdía precisión. Por otra parte si lo que quería era pescar a mosca seca, al rato cansaba el brazo.

Lejos de dejarla en el fondo del armario, la fui utilizando para pescar a ninfa en río ancho y caudaloso. Yo no pesco a ninfa al hilo. Lo encuentro una aberración que va en contra de la forma más elemental de pescar a mosca, que es con la línea de pesca. Es decir, de ninguna de las maneras quiero prescindir de mi línea pesada. Lo de pescar al hilo, prescindiendo de su efectividad, lo encuentro exactamente igual que pescar al tacto con una caña larga de “toc” y a cebo natural.

En la pesca al hilo, la magia de hacer volar la línea desaparece por completo.

 

 

La pesca con una sola ninfa

Yo pesco a ninfa, con una sola ninfa y un pequeño indicador de plastilina. Tan pequeño que se hunde con esta al transcurrir la deriva natural de la ninfa. El indicador solo me sirve para saber dónde está la artificial y a que profundidad está pescando. Es muy útil e imprescindible en esta modalidad de pesca, pero es también un engorro, ya que su lanzamiento no es cómodo y además condiciona la presentación de la artificial. Es decir, es importante que la ninfa vaya siempre por delante del indicador y no al revés, ya que si no es arrastrada literalmente por este y no pesca como es debido.

Pesca con 10 pies

Para corregir esto utilizo el lanzamiento de rebote. Es muy fácil. Se lanza aguas arriba o transversalmente a la corriente del río y se para la caña sobre las 12h de forma súbita. Esto hace que la ninfa rebote ante el indicador y caiga delante de este en la corriente.

Otra ventaja de pescar con una sola ninfa es que no necesito cambiar el aparejo constantemente. Solo modifico el peso de esta en función de donde tenga que pescar. Así en aguas normales y caudal normal, con un peso de 2.5 a 2.8 gramos es suficiente y para grandes pozas con corriente utilizo las plomadas de 3 gr para arriba. En aguas bajas pesos de 1.5 gramos son suficientes y de paso me ahorro molestos enganchones.

La ninfa única permite moverla a gusto imprimiendo con la muñeca un suave tironeo en la punta de la caña. Este movimiento cuya intención es tratar de darle vida a la artificial es muy efectivo y produce la picada de numerosas piezas, tanto en plena deriva como en la recogida de la artificial aguas abajo, imprimiendo un movimiento ascendente de la ninfa dando la sensación de la emergencia de un futuro insecto alado.

Ventajas de los 10 pies

Para todo esto la caña de diez pies es ideal, ya que nos da la posibilidad de un control superior en la deriva de la artificial (tanto seca como mojada), nos permite pescar con bajos más largos y por lo tanto evita más, el fastidioso dragado, y finalmente el clavado del pez es más efectivo a largas distancias, ya que el arco que describe la caña es mucho más amplio.

Pesca con 10 pies

Inconvenientes de los 10 pies.

Ahora bien, las cañas de 10 pies son malas lanzadoras y tienen poca precisión. Pescando a seca cansan el brazo y por su gran largura parecen incluso más pesadas, que un modelo 9 pies más pesado. Por otra parte estas cañas ejecutan unos deficientes ARCOS DE LANZAMIENTO y es difícil controlar la línea en el aire y realizar lanzamientos complejos y técnicos, algo que si nos permiten las cañas de 9 pies y aún mejor las de 8 y 8 pies y medio.

Russ Peak el mejor fabricante de cañas de mosca que haya existido jamás, fabricaba sus cañas siempre en medidas de esta índole, es decir de 8 a 8 pies y pico. Y es que aunque los materiales hayan evolucionado y mucho, la física es la misma, y no hay nada mejor para lanzar una línea de mosca con control absoluto de esta, que una caña de 9 pies e incluso de menor longitud. Es curioso que actualmente los mejores fabricantes de cañas del mundo, solo dispongan de escasos modelos de cañas de 10 pies. Decididamente el “Czech nymphing” no cala en otras latitudes y no es de extrañar si lo que se desea realmente es disfrutar lanzando con una bellísima caña de mosca. Pescar truchas con una caña de mosca es un juego, un juego de saludos, como decía V.Marinaro y seguramente el mejor divertimento que el hombre haya inventado jamás según Voelker. Nada que ver con la pesca con ninfa al hilo en la que se utiliza una caña de mosca, pero en la que se podría utilizar perfectamente una caña de toc.

Pesca con 10 pies

Mi arsenal

Actualmente pesco con tres cañas de 10 pies. Normalmente me decanto por una Orvis de acción de punta. Esta me permite lanzar con cierta comodidad el indicador con poco esfuerzo y pesar ser una caña muy liviana (79 gr) se hace pesadísima en la pesca a seca por su gran longitud. También dispongo de una caña inglesa para pescar al estilo “Loch Style”, pero tiene el enorme inconveniente que carga mal en distancias cortas. La Greys XF2 es una caña estupenda para pescar a largas distancias a mosca seca, ahogada o pequeños quironómidos, que controla muy bien la deriva de la artificial y posee una clavada perfecta. También protege muy bien los bajos finos y es posible hacerse con un gran pez con sutiles hilos de pesca, pero carga mal, muy mal de cerca, y con viento no se la aconsejo a nadie. La última es una caña Snowbee Prestige. Es un poco, “la caña para todo”. No está mal en relación a su calidad precio, pero no es ninguna virguería.

De todas formas siempre que la estación avanza y el ambiente primaveral va tornándose más y más caluroso y por lo tanto veraniego, utilizo las cañas de 9 pies para todo, y en especial si hay peces comiendo en superficie o la posibilidad de hacerlos subir a una mosca seca. Pescar en estas circunstancias con mis viejas herramientas de calidad, es para mí un goce continuo del lanzamiento con caña de mosca y de la pesca de truchas en mis ríos favoritos.

By | 2017-11-22T18:47:24+00:00 mayo 6th, 2015|Revista "El Andarríos", Técnica|0 Comments

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Empresario, pescador y cocinero desde hace 40 años, en su experiencia profesional ha "metido" por medio a la pesca siempre que ha podido. Enamorado del campo y de los ríos, no pierde una oportunidad de pasear por la rivera de cualquier río castellano o de cualquier fogón manchego o asturiano.

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