Retorno a Ventosa.
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Coto de Ventosa en el Río Gallo en Guadalajara

Coto de Ventosa en el Río Gallo en GuadalajaraRetorno a Ventosa.

Es mi retorno a Ventosa, como mi vuelta a Manderley.  Como pasa el tiempo. Hace más de treinta años que voy con una caña de mosca en la mano… ¡¡¡Y NO HE APRENDIDO NADA!!!. El caso es que ya cuento batallitas del abuelo cebolleta. Y esta es una de mis batallitas recurrentes porque los que no llevan tantos años en el río no pueden imaginar ni remotamente como eran Ventosa, Aragosa o los cotos de Peralejos de las truchas.

“Anoche soñé que volvía a Manderley…”, así comenzaba la película “Rebeca”. Una de esas pelis en blanco y negro que hay que ver para saber lo que es el cine.

Pues bien, hace unas noche soñé que volvía a Ventosa… ¡¡¡Y VOLVI!!. Y me encantó.

Posiblemente fue en compañía de Jose María Calpena, uno de esos amigos pesados de toda la vida que ni puedes ni quieres quitarte de encima, la antepenúltima vez que pesque Ventosa hace años.

Coto de Ventosa en el Río Gallo en Guadalajara

Ventosa en el pasado.

Aquí y en Aragosa puedo presumir que me han picado a mi mosca seca más de doscientas truchas en una jornada. ¿¿¿Qué exagero???. En absoluto y los que lo conocían de antaño se acordarán y pueden confirmar que no miento.

En estos tiempos que cada vez los peces suben menos a tomar las imitaciones en superficie se hace impensable. ¡¡¡Pues era así con una cierta frecuencia!!!. El aire olía a peces.

No teníamos ni puta idea de cómo pescar pero con cualquier cosa que atases al extremo del sedal conseguías picadas. No había perdigones, ni estudiábamos mil lanzados, posados, correcciones de línea ni muelles ni zarandajas de esas. Lanzábamos malamente cinco o seis metros de línea con un mosco y movíamos truchas. Y muchas eran truchas guapas.

Coto de Ventosa en el Río Gallo en GuadalajaraLos permisos de Ventosa

Y que decir de los sorteos de antaño. Nada que ver con los tiempos actuales. Los permisos en papel de talonario de facturas y rellenos a mano. Y ¡¡¡QUE FELIZ ERAS CUANDO TENIAS UN PERMISOS DEL TRAMO SIN MUERTE DE  VENTOSA!!!.

El que tenía un permiso para pescar Ventosa en mayo o junio era en si mismo un ser humano feliz, las cosa ya no importaban. Decías solemnemente a tus amigos, “tengo Ventosa para el 18 de mayo…”, joder, eras el cabrón con más suerte del mundo.

Aquel tramo tenía su límite superior en la Ermita de la Virgen de la Hoz y acababa más o menos dos kilómetros rio abajo, en el paraje de los Baños en un recodo donde la carretera pegaba un giro de 90 grados… y ahí era donde a mí me gustaba comenzar a pescar. Lo recuerdo como una zona un poco profunda con un cañizo a mano derecha que recibía una corriente moderada y que siempre tenía truchas dispuestas a atacar a la mosca en superficie.

Mi retorno a Ventosa

Después de muchos años en los que Ventosa literalmente murió, parece que comienza a dar peces. Me lo comentan en la consejería cuando voy a renovar mi licencia. ”La gente viene contenta”, me dicen. Pues nada dame un par de permisos que me voy a acercar a ver como está.

Coto de Ventosa en el Río Gallo en Guadalajara

Mi retorno a Ventosa. Y allí volví, con el mismo compañero, al mismo sitio. El río está precioso como siempre lo ha estado. No me voy a complicar puesto que no puede estar más que un par de horas pues te nía compromisos laborales que me impedían estar mucho tiempo.

Lo pescamos por la mañana y comenzamos con poca fe, pues había llovido hacía un par de días y bajaba muy alto y ligeramente tomado. Pues bien, en esas dos horas y realmente mucho menos de acción de pesca, ya que íbamos viendo el río y tomando fotos, levantamos cada uno una docenita de truchas, incluyendo alguna grande, prácticamente todas con una ninfa de faisán con una bola de tungsteno dorada y mochila naranja flúor.

La sensación que me dio el rio es que está progresando y que vuelve por buen camino. No me arrepiento de mi retorno a Ventosa.

¿¿Cuánto nos durará??