El jerkbait es un señuelo duro generalmente alargado y con un pequeño babero; su nombre se podría traducir literalmente “señuelo que baila”.
Este pez nadador tiene la facultad, si se anima correctamente, de revolotear sin parar, lo que da la sensación de tener a un pez herido y de ahí una presa fácil para los depredadores.