Ríos y reos; el Coto de Vilde

Ríos y reos; el Coto de Vilde

Sin duda uno de los mayores alicientes de los ríos que vierten al mar Cantábrico es la oportunidad que brindan de hacerse con uno de los peces más deportivos de agua dulce que existen, para mi gusto y parece ser que para una gran cantidad de pescadores que invierten una gran parte de su tiempo, dinero y esfuerzo en hacerse al menos con uno de estos peces.

Tarea esta llena de incertidumbres por muchos motivos, entradas, climatología y la principal, la astucia que los caracterizan en cuanto llevan unos días en el rio. No es complicado pescar los ejemplares recién entrados si se ponen a comer, pero desde que cogen “solera” la cosa cambia bastante.

Voy a hablar un poco de tres de estos ríos Narcea, Nalón y Cares-Deva, y de los cotos o zonas que conozco, ya que el Sella y Eo los tengo casi por descubrir y el Esva…bueno del Esva mejor no hablar.

Ríos y reos; el Coto de Vilde

  • El Cares-Deva

Este es el cauce que más atractivo tiene para muchos de esos pescadores que ansían este hermoso pez. Cotos como el Tilo en el Deva o zonas como Peña Caída en el Cares son de sobra conocidas y visitadas por una gran cantidad de aficionados.

A parte del paisaje impresionante, la transparencia de sus aguas pese a la cada vez mayor contaminación, creo que lo que más atrae de estos dos ríos, es la facilidad para ver peces, en algunos días y zonas en cantidades importantes y con una media de tamaño mayor que en el Narcea o Nalón.

Mi primera visita fue en agosto del 2014 a la entonces zona libre sin muerte de El Cigarrillo y los Puercos, a día de hoy gracias a otra brillante decisión de quien rige los destinos de Asturias convertida en zona libre a secas. En esa primera visita tuve como guía y maestro a mi amigo Luis Meana, buen amigo y gran pescador y completando la expedición mis también buenos amigos Jorge Sánchez y Juan Cuesta.

Describir los peces que había en este tramo es complicado, jamás en mi vida había visto tantos reos y tampoco tan complicados de pescar, por la mañana solo Juan consiguió hacerse con uno, Jorge y Luis se resarcieron en el sereno con unas cuantas capturas y yo me vine bolo con solo algún revolcón, pero con la firme decisión de volver.

Así, este año, nos correspondió buen número en el sorteo de Salmon y a pesar de no poder coger lo que queríamos, el afamado coto de El Tilo, nos decidimos por Vilde, que es primero de los cotos casi en la desembocadura de este rio.

Ríos y reos; el Coto de Vilde

La víspera visitamos de nuevo la zona del Cigarrillo donde pudimos comprobar lo que trae una nefasta gestión, en donde hacía un año había a la vista peces de todos los tamaños nada más llegar nos encontramos con un salmón muerto y varios peces pequeños también difuntos…a pesar de que en el sereno conseguimos hacernos con un par de reos cada uno, se te queda muy mal cuerpo cuando compruebas el daño que se hace desde la administración a nuestros ríos y a sus habitantes.

Ríos y reos; el Coto de Vilde

  • Vilde

El coto de Vilde, tiene una longitud de 1400 metros, su límite inferior, se encuentra en la presa rota de Vilde, y el superior en el pozo de las Conchas.

Es un coto con aguas variadas, pozos profundos, alguna corriente pero básicamente en los meses de verano con poco caudal, es un coto para pescar a seca.

Por la mañana, repartimos el coto de Vilde, Juan se fue a la zona alta y yo acompañe a nuestro amigo Iván a la zona baja para que hiciera unos lances al Salmon. Empecé en el límite inferior , donde nada más llegar a la falda del pozo de la presa pude ver una cantidad impresionante de cebadas, que debido a que el sol que empezaba a salir me daba en los ojos no podía precisar si eran reos pintos o que.

Ríos y reos; el Coto de Vilde

Pronto distingo claramente un reo cebarse a mi lado, casi en la orilla, posar una hormiga y primera captura, ¡bufff! Me las prometía muy felices.

Casi una hora intentado engañar otro en medio de un brutal cebadero y ni siquiera una subida, en un momento dado, las cebas empiezan a desaparecer y decido asomarme por la parte de arriba de los restos de la presa y veo lo que pasa.

Todos los peces que había en el pozo están remontando, y aunque suben cebándose rio arriba por más que lo intento no soy capaz a que ninguno coja una mosca. Viendo a Iván que sigue con la caña de salmón le aviso que lo deje y se ponga a los reos porque está subiendo un piño importante, así lo hace se pone a ninfa en el chorro del pozo y antes de que yo llegue a donde está ya ha metido tres en la sacadera.

Yo me paso a una corriente un poco más arriba por donde tiene que pasar encallejonados y como que no quiere la cosa meto nueve uno tras otro en la sacadera sin mover los pies y en apenas 20minutos, todos de un tamaño “manejable” 28 a 35cm por lo que el tiempo entre capturas sea escaso. Al final Iván también se une a mí por la otra parte del rio ya que abajo han dejado de comer y conseguimos varios más antes de que paren casi por completo, al fijarnos podíamos ver como remontaban al pozo siguiente .

Ríos y reos; el Coto de Vilde

En estas, llamada de Juan que pensábamos estaría disfrutando como nosotros pero nada más lejos de la realidad, en la zona alta apenas había tenido oportunidades, así que nos juntamos en el Jornuco donde conseguimos alguna captura más a seca. A eso de una bajamos de nuevo a la presa aunque ya casi no hay cebadas y aparecen las piraguas. Para salir a comer yo subo pescando al agua y me hago con otros tres reos que hacen un total de 18 y seis truchas en una mañana.

  • Por la tarde

Por la tarde tras dedicar un rato al salmón, mientras acaban de pasar todas las piraguas, de nuevo al tajo en Vilde. Esta vez solo con la caña de seca, pescando en la parte media / alta, bastantes cebadas de peces que remontan desde el Jornuco pero solo consigo un buen reo y tres truchas, con algún que otro revolcón, hasta que a eso de las nueve de la noche más o menos, otra vez el rio hirviendo con peces por todas partes difícil escoger a que echar , al final otros seis reos y cinco truchas hasta la hora de finalización oficial de la jornada, para un total de 25 reos y 14 truchas, sin duda será difícil repetirlo.

Ríos y reos; el Coto de Vilde

Está claro que todos los días no son así, en toda mi vida nunca he tenido ni probablemente volveré a tener jornada por el estilo. Lo normal es que curándoselo duramente si eres muy fino y tienes suerte puedas acabar con una docena de capturas. El río es muy bonito, pero complicado para pescar cuando la cosa esta regular y hay pocos peces o los que hay, ya llevan días y se las saben todas.

Texto y fotografías: Otero. 03/09/2015

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Tags: asturias, reo

About Author

Manuel Otero

Casi todos mis amigos conocen por el apellido, “Otero”. Nací y vivo en Asturias. Llevo pisando ríos desde muy güaje, hoy tengo cincuenta años y creo que mi primera trucha la saque con sólo cinco o seis. Pasé por todas las modalidades tradicionales, cebo, cucharilla etc. Desde hace unos años sólo practico la pesca con cola de rata, modalidad esta que me apasiona cada día más. Espero que os gusten estas pequeñas divagaciones que iré publicando. Sé que habrá cosas con las que no estaréis de acuerdo, desde luego, no tengo la más mínima intención de molestar a nadie, estas son sólo mis opiniones y vivencias en este mundo de la pesca. Que os sirvan para pasar un rato, sin más complicaciones…

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